jueves, 22 de abril de 2010

suplicio en la noche

Mi Dueña:

No tenía ni idea del suplicio en el que me estaba metiendo cuando anoche te pedí que no te tocases. Tu me pediste que yo hiciese lo mismo y yo, muy decidido, conteste en seguida que si. El deseo de agradar a mi Ama me perderá un día...

Releí tu texto del baño antes de apagar el pc, me lave los dientes y me metí en la cama. Calzoncillos, camiseta y un par de mantas, hacía un poco de frío. Fue apagar la luz y se me abrieron los ojos como platos, no podía dormir, y claro, tenía que entretenerme en algo. Mi cabeza se puso a pensar y ya sabes sobre que... Estaba muy inquieto, no hacía más que pensar en nuestros juegos, no quería excitarme pero lo hacía, intentaba pensar en otras cosas, en el trabajo, en la última película que vi, pero era inevitable, siempre acababa imagiarmando una situación con mi Ama. Cada vez tenía más calor, me quité la camiseta y estuve a punto de hacer lo mismo con los calzoncillos, no se como me contuve y no lo hice. Pero no había manera, la mano se me iba sola hacia mi sexo, la pasaba por encima del calzoncillo y la apretaba un poco, pensaba “en realidad no me estoy masturbando, solo aprieto un poco”. Me arrepentía y quitaba la mano, pero el escozor seguía estando. Me daba la vuelta, cambiaba de posición y siempre la mano acababa rozando mi sexo. La volvía a retirar.

Que sensación más contradictoria, por una parte me sentía como un idiota por no tocarme cuando estaba tan excitado, pensaba: “armando, estás tonto, estás muy caliente, loco por acercar la mano y masturbarte, ¿porque no lo haces? nadie se iba a enterar, te masturbas ahora y mañana le dices a Emilia que no lo hiciste y ya está”, pero por otra parte yo mismo me pedía que aguantase, que en un rato se me pasaría el “calentón” y que me sentiría satisfecho de haber cumplido la palabra que te di. Uff, me costó mucho aguantarme, no puedes imaginar cuanto (puf, resulta que es muy difícil ser obediente cuando no se trata de lamer o de acariciar).

Finalmente pude resistir, no se ni como, y me dormí habiendo cumplido mi palabra de no tocarme. Uffffff.

Un beso fuerte y un lametón muy dócil.
Armando/esclavo.

PD: Ama, como me ordenó el otro día le mando un escrito en Valenciano y su correspondiente traducción al Español. Seguro que habrá muchas faltas en la parte de Valenciano ya que no lo hablo con asiduidad y tengo poca costumbre de escribirlo. Espero que le guste y que disfrute leyéndolo tanto como yo lo he hecho escribiéndolo. No se si los conocerá y si le gustarán Ama, pero escribí el relato escuchando música de un grupo mexicano que se llaman MANÁ, si dispone de algún disco suyo me gustaría que lo leyese oyendo su música.

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