Enviado el: 2003”N3ŒŽ2“ú 20:14:57
Para: Emiliamago@hotmail.com
Asunto: gracias por autorizarme
| | | armando | Bandeja de entrada
Hola mi Ama!
Le escribo para darle las gracias por autorizarme ayer a masturbarme. Escribir aquel mail me excitó muchísimo y estaba todo el tiempo pensando en las cosas que le había descrito, y en como sería hacer algo así de verdad, de forma que estuve día y medio con erecciones casi de continuo (uff, no sabe lo que es eso...). Cuando charlamos por el messenger, aquí era casi la hora de la comida, así que decidí esperar a la tarde para hacerlo, cuando no hubiera nadie en casa. Me apetecía mucho hacerlo como si usted estuviese delante de mi, como si me estuviese mirando, y no era cuestión de que abriesen la puerta de la habitación y me viesen. Así que cuando no hubo nadie en casa, me desnudé completamente, encendí el pc y aparte la silla donde normalmente me siento y me puse de rodillas. El suelo estaba muy frío y la espalda casi me rozaba la pared, debía estar ridículo en esa posición, si alguien me hubiese visto creo que pensaría que era un pervertido, pensar en eso me excitó aún mas de lo que ya estaba. En un primer momento pensé en poner su fotografía en la pantalla (la que está tumbada en la cama con un vestido o falda corta y con una mano entre las piernas, y que a mi me parece muy sexy) y masturbarme mirándola, pero no estaba seguro de si a usted le parecería bien o le molestaría, así que abrí la foto solo un momento, la miré y la cerré de nuevo. Puse el texto del mail en la pantalla y comencé a acariciarme el pene, ufff, no sabe como me puse en solo unos segundos. Procuré ir con mucha lentitud y mucho cuidado para no terminar enseguida, ya que estaba tan caliente que podría haberme ido en medio minuto. Creo que hacer eso fue aún peor, porque cuanto mas despacio iba mas me excitaba. En varios momentos paré porque no podía aguantar mas y me apetecía dilatarlo y que fuese especial. Leía el texto e imaginaba hacer todo lo descrito, otras veces la imaginaba a usted, sentada delante de mi en un sofá y mirando como me masturbaba, sonriendo diciéndome cosas como “despacio mi perrito”... No aguantaba mas, comencé a ir un poco más rápido, a notar como mi pene crecía cada vez mas en mi mano y como me temblaban las piernas. Ya no podía ni leer, solo moverme a impulsos y acariciarme cada vez con más fuerza. Hubo un momento que no aguantaba de rodillas y me agache en el suelo, sobre las dos piernas y una mano, con la otra mano masturbándome, realmente como un perrito, hasta que eyaculé en esa posición, totalmente agotado, sudando a rabiar. No se lo puede imaginar, fue increíble. Una vez terminado me senté en el suelo a descansar un momento, no podía ni levantarme. Creo que fue de las veces que me he sentido mas satisfecho masturbándome.
Emilia, después de todo esto estuve pensando un poco. Pensaba en la imagen de ver a un hombre así (34 años, que ya no soy un adolescente), desnudo, sentado en el suelo, mojado de sudor y manchado de esperma, que se acaba de masturbar pensando que es un perro, y encima que eso le ha excitado muchísimo y que se ha sentido muy satisfecho haciéndolo. No se si esto es normal o estoy medio loco. Por ejemplo, puedo decirte que ese momento fue mas satisfactorio que algunas relaciones sexuales que he tenido, y eso me deja inquieto. Te agradecería que me dieses tu opinión.
Un beso muy fuerte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario